marelyyo

By Cymarel
Soy un desconocido.
- hola, ¿qué tal?
Voy y me presento, y no hay química ni confianza.
Estoy tirado pensando sobre mi cama y no me conozco. Mis conversaciones no me obedecen, como si la cosa no fuera con ellas me ignoran, divagan precisamente por los temas que más deseo evitar. Bueno en realidad es solo uno, pero debería ser más fácil evitarlo porque es mi mente, mis neuronas las que generan la chispa que prende ese pensamiento, entonces si me ignoran es que no me conocen. Entiendo porqué le he huido a la fragilidad en el pasado, pero...
- ¿Será posible que esta vez me haya roto?
Torcido, desfigurado, las expresiones en mi cara adquieren una independencia que antes no existía. Se ha revelado mi cuerpo porque no reconoce quién manda. Me ha relegado a ser un pela papas de mi existencia. Ahora manda una fantasía, lo que pudo ser, lo que quiero que sea, lo que puede ser.
- Señor, ¿no me conoce? Yo solía caminar por la calle de la indiferencia, seguro, y había llegado a creer que no había forma de caer en un bache, o de que me asaltara la duda.
- ¿No? ¿No se acuerda?

Estoy condenado a comenzar de cero, a convencer al joven que está tirado sobre mi cama y que escribe que soy yo, que esa es mi cama y que estoy dispuesto a negociar si él se queda.
 

3 comments so far.

  1. Diana 12:32 p. m.
    Y ahora, lo estás encontrando?
  2. Marel Alemany 7:39 p. m.
    Me ha vuelto a obedecer mi cuerpo y ahora en vez de dos soy uno màs grande y más completo.
  3. wen* 4:22 p. m.
    clap! clap!

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